Nuestra historia
En 2014, Maykel Medina abrió el primer Vikingo Ribs & Wings en la avenida Tiradentes, Naco, con una obsesión: crear la costilla perfecta para el paladar dominicano — ahumado lento, salsas propias, y una receta que no se negocia.
Once años después, Vikingo es un sistema. Una marca con identidad propia, sus personajes, su universo visual. Una fábrica propia que produce las costillas precocidas y abastece a toda la red, con insumos importados de Estados Unidos — el mismo sabor, la misma textura, la misma calidad en cada local. Cinco franquicias abiertas desde 2022. Productos en 27 supermercados Bravo.
No se levantó con capital externo. Creció reinvirtiendo lo que el negocio generaba: con disciplina, con las manos, y con el mismo fuego que le da nombre.
"El sabor auténtico es nuestra única estrategia de marketing."
El primer Vikingo — Santo Domingo
Maykel Medina
Abrió el primer Vikingo en 2014 con una sola idea fija: que Santo Domingo merecía una costilla de verdad.
Sin levantamiento de capital. Con la convicción de que si el producto era impecable y la operación era sólida, lo demás vendría solo.
Once años después: cinco franquicias abiertas, una fábrica propia, costillas importadas de Estados Unidos, productos en 27 supermercados Bravo, y una marca con identidad propia — con un sistema que garantiza el mismo estándar en cada local.
"Construí Vikingo para que el sistema trabaje — no para que dependa de mí. Eso es lo que hace que el modelo de franquicia funcione de verdad."
— Maykel Medina










